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París, 25 noviembre 2009 – Nexans, el líder mundial de la industria del cable, ha desarrollado un nuevo cable que permite conectar, de manera fácil, fiable y con un bajo impacto sobre el medio ambiente, una nueva generación de sensores que constituye un sistema de alerta anticipada para las zonas de todo el mundo clasificadas de riesgo por desprendimiento de tierras.
El programa de desarrollo ha sido realizado por Cabloswiss, una filial del Grupo Nexans implantada en Trezzano Rosa, cerca de Milán, Italia, en colaboración con el Politécnico de Milán, en el marco del proyecto PROMETEO (Protección pública: metodologías y técnicas operacionales).
Los cables para sensores de Nexans están siendo probados en un sistema de vigilancia continua instalado en el Monte San Martino, sobre la ciudad de Lecco, lugar que sufrió un corrimiento de tierras que causó víctimas y serios daños. Este sistema de vigilancia está conectado por radio a un centro operacional en el Polo Regionale di Lecco del Politécnico de Milán donde los datos son analizados para proporcionar información precisa sobre el estado del terreno y de su evolución en el tiempo, así como para prever con antelación un posible riesgo de derrumbamiento.
«Estamos orgullosos de contribuir con nuestra tecnología y productos avanzados a este proyecto de investigación destinado a la supervisión de una zona con alto riesgo geológico, que ya ha ocasionado daños y víctimas entre la población local», comenta Giuseppe Di Lorenzo, Director General de Cabloswiss. «Esta colaboración con el prestigioso Politécnico de Milán demuestra un vez más el compromiso de Nexans de poner las tecnologías más avanzadas al servicio de un mundo más sostenible».
Un cable especial para un proyecto innovador
Para conectar en red los sensores de vigilancia, Cabloswiss ha desarrollado un cable especializado para responder a todas las exigencias de un sistema instalado en una zona inaccesible y sujeto a condiciones ambientales extremas. El cable, que debe ser compacto para facilitar su instalación y reducir su impacto sobre el medio ambiente, se compone de dos elementos, compuestos cada uno de ellos de dos conductores: el primero asegura una baja capacitancia y una impedancia óptima para la transmisión de datos en alta frecuencia (a velocidades de hasta 500 kbytes por 100 metros); el segundo comprende un par de conductores eléctricos con una baja caída de tensión para minimizar la pérdida de energía.
El cable ofrece también un elevado grado de protección contra los choques eléctricos, gracias a su doble blindaje, así como una excelente resistencia a las condiciones meteorológicas extremas (temperaturas de -40°C) y a la luz ultravioleta, resistencia garantizada por una fórmula especial de aislamiento compuesto de PVC.
El proyecto PROMETEO
Fruto de investigaciones estratégicas del Politécnico de Milán para desarrollar métodos innovadores en materia de protección civil y de seguridad, el proyecto PROMETEO cubre diversos aspectos, incluyendo la gestión eficaz de las catástrofes hidrogeológicas, gracias a una vigilancia constante de las zonas clasificadas de riesgo por desprendimiento de tierras, permitiendo prever con antelación la formación de dicho fenómeno.
Las tecnologías actuales ofrecen una información limitada, que solo permiten gestionar la catástrofe tras haber ocurrido. Los sistemas que comportan este proyecto tienen la finalidad de prever las catástrofes mediante la supervisión de las emisiones microacústicas en las rocas, incrementando la posibilidad de salvar vidas y minimizar los daños.
Los sistemas de vigilancia comprenden tanto sensores clásicos (medidas de tensión, inclinómetros, sensores de temperatura, geófonos) como sensores innovadores de tecnología MEMS, concebidos por el Politécnico de Milán para detectar las fisuras a medida que se van formando y se propagan en la estructura de la roca. Utilizando los medios técnicos apropiados, la información recogida puede proporcionar indicación de cualquier actividad susceptible de alertar sobre la posibilidad de un derrumbamiento de tierra. También es posible realizar simulaciones para ayudar a los expertos en la gestión de las situaciones de urgencia.
Fáciles de instalar gracias a su reducido tamaño, los sensores MEMS presentan la ventaja adicional de consumir poca energía, lo que simplifica su puesta en funcionamiento en zonas inaccesibles donde una red eléctrica no siempre está disponible. En este caso, la alimentación eléctrica está asegurada por paneles fotovoltaicos de baja potencia.
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