Incendio: costes y consecuencias

Coste en vidas humanas

Cada año, muchas personas mueren o resultan gravemente heridas por los incendios que ocurren en los edificios.

     

En los albores del siglo 21, con una población en nuestro planeta de 6.300 millones de habitantes, se producen de 7 a 8 millones de incendios causando 70.000 a  80.000 muertes y 500.000 a 800.000 heridos. El 90% de las muertes por incendio son imputadas a incendios en edificios. (Fuente: Centro de Estadísticas de Incendios de CTIF, 2006).

Los incendios tienen un alto coste en pérdida de vidas humanas. Alrededor de un tercio de los incendios se originan dentro de los edificios. En Europa, la tasa media de muerte por incendio fue de 1 por cada 100.000 habitantes en 2003 y 2004, lo que equivale a 30.000 muertes por año. (Fuente: Europacable).

   Coste vidas humanas

Coste económico

Además de la pérdida de vidas humanas, los incendios generan considerables pérdidas económicas (daños materiales, pérdida de la actividad, primas de seguros, etc).
 
 

        
 
70 grandes incendios industriales costaron más de 275 millones de libras al Reino Unido. (Fuente: Gobierno del Reino Unido: Incendios en el hogar 2000 BCS). 
 
Los daños materiales provocados por incendios en los EE.UU. costaron más de 10 mil millones de dólares en 2001. (Fuente: P. Battrick, FM  Global insurers, 1988-1997).
 
En un informe reciente de CTIF (Asociación Internacional de Servicios de Incendios y Rescate) estima que: "el coste económico total de los incendios asciende en torno al 1% del producto interior bruto en la mayoría de los países avanzados".
 
  Coste económico

 
 

El humo opaco y los gases irritantes son las principales causas de muerte durante un incendio.

Estas emanaciones presentan las características siguientes:

  • Calor: El humo y los gases aceleran la propagación de las llamas.
  • Opacidad: El humo negro y opaco perturba la visión y la audición, pudiendo desorientar a las personas durante su evacuación.
  • Movilidad: El humo extiende el fuego a otras partes del edificio.
  • Inflamabilidad: Compuesto de carbón y partículas no quemadas, el humo actúa como combustible.
  • Toxicidad: La inhalación de pequeñas cantidades de gases ácidos peligrosos, puede causar mareos y dificultad para respirar, pudiendo tener graves consecuencias sobre el comportamiento de las personas durante la evacuación.

        

La asfixia por los gases y el humo es la causa más frecuente de muerte (44%) durante un incendio. (Fuente: British Department for Communities and Local Government 2005). 

Cada año en Europa, el humo y los gases durante un incendio provocan 30.000 víctimas. (Fuente: CTIF 2003-2004).

En Suecia, un informe de la SRSA (Agencia Sueca de Servicios de Rescate) sobre prevención de incendios indica que: "En 1950, el promedio de tiempo desde el inicio de un incendio hasta su punto crítico era de 15 minutos. Hace 25 años, este período se había reducido a 5 minutos, y hoy la situación puede llegar a ser fatal en menos de 3 minutos. Esta evolución se debe a la proliferación de plásticos en los hogares."

 Humo

Considerando estos hechos, es de vital importancia limitar la emanación de gases y humos, para garantizar un entorno más seguro para los ocupantes y el equipo de rescate y disponer de más tiempo para la evacuación.